lunes, 10 de marzo de 2008

Un Buda


Durante la época Meijí, había en Tókio, dos maestros con formas de actuar completamente opuestas.

El primero, Unshô, era instructor de Shingón y seguía escrupulosamente los preceptos de buda. No probaba el alcohol, ni comía nada después de las once de la mañana.

El otro, Tanzán, era profesor de filosofía del Imperio y nunca guardaba los preceptos de buda. Comía cuando tenía hambre y dormía cuando tenía sueño.

Un día Unshô fue a visitar a Tanzán, al que encontró bebiendo vino, una bebida prohibida para los budistas. Tanzán le dijo:

“¡Hola hermano! ¿ quieres un trago?”

A lo cual Unshô le respondió de una manera solemne:

“¡Nunca bebo!”

Tanzán le respondió:

“Aquel que nunca bebe no es humano.”

Ante lo cual Unshô dijo colérico:

“¿Me estás llamando inhumano, por no tomar bebidas enbriagadoras? Si no soy humano, entonces ¿Qué soy?”

Ante lo que Tanzán respondió:

“Un Buda”

2 comentarios:

Jose Carlos Botto Cayo dijo...

pasaba por aqui luego de leer tus comentarios en mi blog... me gusta el tuyo

abrazos

Isabel dijo...

Gracias por visitarme, me alegra que te guste.

Un saludo