
Recuerdo la época en que no tenía visión (satori),
cada vez que oía la flauta mi corazón se afligía.
Ahora no tengo sueños vanos en mi almohada,
me limito a dejar que el flautista ejecute el son que le plazca.
Este día nunca volverá, cada instante es precioso, vale más que la mejor de las joyas.
2 comentarios:
Mejor disfrutar la musica que no buscarle un significado.
Un saludo
¿has vuelto ya de esas tierras lejanas??
Todavía sigo en Bolivia, vuelvo hacia el día 13 de octubre.
Un beso y gracias
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